Jugando solo

Tengo la impresión de que el número de juegos que ofrecen la modalidad de juego en solitario va en ascenso desde hace unos años. Por supuesto, esta característica es familiar para los asiduos a los juegos de mesa. Pero esta modo de juego ya rebasó esa frontera, y se ha integrado a los juegos de rol y hasta a los wargames.

¿Qué es la modalidad de juego en solitario?

En general, la modalidad de juego en solitario consiste en un conjunto de procedimientos que intentan simular la actuación de una fuerza opositora, antagonista, a la cual el jugador debe superar en las pruebas que la acción de dichos procedimientos generen.

Esta mecánica se observa más facilmente en juegos de mesa cooperativos como Arkham Horror o Harry Potter: Hogwarts Battle, cuyos reglamentos ajustan los objetivos a alcanzar y la cantidad de recursos disponibles en la partida contra el número de jugadores involucrados, a partir de solo uno.

En mis años no tan mozos, solía considerar la modalidad en solitario aplicada a los juegos de rol como un ejercicio curioso pero sin sentido, comparándolo con un videojuego de rol y sintiendo que el tiempo del jugador estaría mejor empleado frente a una consola u ordenador con un título de esa categoría.

Actualmente me encuentro menos cerrado a la idea.

Cuando allá por el 2011, leí en la red acerca de Mythic Game Master Emulator, el contexto era de ser una herramienta orientada a grupos roleros que no tenían un máster para dirigir sus partidas. Pero como en el caso de los juegos de mesa cooperativos, el número de participantes en el grupo rolero bien puede ser solo uno.

Posteriormente, en 2018, leí acerca de Ironsworn, un juego de rol diseñado desde su más temprana etapa con la modalidad en solitario integrada. Este juego es ahora referencia obligada para el diseño de juego en solitario a tal punto que, como parte de la campaña de mecenazgo en 2021 para financiar la publicación de The One Ring, le fue solicitado al autor de Ironsworn su apoyo para la creación del suplemento que facilita la modalidad de un solo jugador de este título: Strider Mode.

No obstante, la verdadera sorpresa llegó con los wargames. Sinceramente, no esperaba que la modalidad en solitario y los wargames fueran… compatibles.

Pero la publicación y aparente popularidad de Battletech Aces: Scouring Sands, una campaña para Battletech Alpha Strike diseñada para ser jugada en modo cooperativo o en solitario, me hizo reconsiderar.

Y buscando un poco más me encontré con Five Leagues from the Borderlands. Un wargame para miniaturas del género fantástico diseñado principalmente para modalidad en solitario, y aún cuando su publicación original fue en 2018, ya está en su tercera edición.

Su popularidad hizo posible la publicación de una versión en el género de la ciencia ficción (Five Parsecs from Home) y otra en la ambientación del juego de rol Paranoia (Five Clones from Alpha Complex).

Espero que esta tendencia no destine al grupo de juego a la obsolecencia.

Pero ya el tiempo dirá.

Mea culpa II

De nuevo he dejado un largo periodo sin escribir.

No puedo decir que sea totalmente injustificado pues la vida ha ocurrido de manera aguda en últimas fechas. Además, la falta de energía y el exceso de procrastinación han hecho mella en muchas otras cosas además de escribir.

A menudo me he sumido en la contemplación y evaluación de temas sobre los cuales pontificar en esta bitácora. Buscando métodos para desgranarlos y tratarlos de manera ilustrativa, pedagógica. Sin embargo, no obstante las décadas que llevo plantado en el ruedo lúdico, con frecuencia siento una inhibidora y pesada novatez que me envuelve. Algo que encuentro desconcertante y emocionante al mismo tiempo.

Bien, de cualquier forma, algo debo cambiar.

De nuevo.