Por estas fechas, pero de hace unos treinta años, adquirí el excelente simulador de vuelo espacial Star Wars: X-Wing.
Este fue el primer juego de Star Wars publicado por LucasArts, y fue todo un éxito. Sus expansiones y secuelas encajaron maravillosamente en el naciente Universo Expandido de Star Wars, oficialmente inaugurado por Timothy Zahn con su novela Heir to the Empire.
Cabe señalar en este punto que el original juego de rol de Star Wars, publicado por West End Games, mantuvo vivas las brasas de la afición con publicaciones que expandieron de manera muy importante el material de esa galaxia muy lejana, y que las mismas fueron usadas por Zahn como material de consulta para su trabajo.
Pero me he salido de curso.
En aquel entonces no tenía todavía ordenador propio pero, como superfan de la trilogía clásica, estaba moralmente obligado a adquirir el juego sin tomar en cuenta ese insignificante detalle. El ordenador llegaría (algunos años) más tarde. Mientras tanto, el juego fue instalado en el ordenador de unos amigos y lo jugaba cuando los visitaba. Debo decirles que destruir un Star Destroyer usando solo el mouse, no es tan fácil como se escucha.
Con el avance de los gráficos para videojuegos, espero desde hace algunos años un simulador de combate que sea un digno sucesor. A principios de esta década salió a la venta Star Wars: Squadrons y pensé que tenía potencial, pero el afán de los estudios por enfatizar el juego en línea en perjuicio del juego individual echó por tierra mi interés.
Bueno, habrá que ver si todavía funciona el CD-ROM de X-Wing Alliance; no recuerdo haberlo terminado.
